Entre decir y hacer, hay de por medio el mar (cit. proverbio popular italiano)
- Gerente - Estoy perdiendo 8M€/año debido a los retrasos;
- Yo - Eh, lo sé… Como habíamos acordado, empieza a trabajar en la primera acción con mayor impacto operativo para recuperar la capacidad y devolverte esos billetes perdidos;
- Gerente - ¡De acuerdo!
(después de 1 mes)
- Yo - Perdón, pero ¿por qué los retrasos han seguido iguales?
- Gerente - Eh, porque no hemos hecho nada…
El primer cambio real durante la implementación de un Modelo de Excelencia consiste en desvincular la capacidad ejecutiva del capital social, es decir, la transformación en realidad de las acciones acordadas. Al principio pensaba que era una broma, pero todas (repito, ¡TODAS!) las organizaciones tienen dificultades para llevar a cabo lo decidido.
LAS 10 CAUSAS DEL INMOVILISMO EJECUTIVO
Hacer empresa hoy no es fácil. Los tiempos de ejecución para empezar, ejecutar y cerrar las actividades se han alargado.
Veamos por qué el capital social de todas las empresas vive un momento de inmovilismo ejecutivo:
1) El personal está desresponsabilizado
El compromiso con el trabajo ha disminuido drásticamente desde hace 30 años. Si los baby-boomers morían por el trabajo, ahora el equilibrio se ha invertido por completo. En parte está bien, pero es excesivo.
Entre nuevas modas (por ejemplo, el quiet quitting) y la pérdida de confianza hacia las instituciones y las empresas, el trabajo se ha vuelto más como un mero medio para obtener dinero, mientras se ha perdido el objetivo común que tiene cada empresa (que no es solo facturar, para info).
Además, la cultura de la meritocracia en las empresas es muy rara, así que el cerebro responde de esta manera: “si no gano nada más, ¿para qué hacerlo? Total, el sueldo siempre es igual”.
Con razón, diría yo.
2) El trabajo se ha fragmentado drásticamente
Pídele a cualquiera que traiga a casa un solo resultado en una hora. Si después de esa hora preguntas cómo va, no solo te dirán que el objetivo no se ha alcanzado, sino que se han iniciado otros 10 (pero todos a medias).
Esta fragmentación alarga los tiempos de ejecución hasta el infinito, de cualquier actividad, independientemente de su importancia económico-operativa.
3) Se piensa que se genera valor, pero en realidad las personas trabajan para alimentar los desperdicios
E-mails, llamadas, reuniones, informes de indicadores enormes, hojas varias, etc. Horas y horas de trabajo. Pero luego alguien piensa: ¿pero yo vendo un producto/servicio o esos correos?
Pues sí: el 95% de las actividades que estás realizando NO son actividades con valor añadido. El 35% está compuesto por actividades sin valor añadido, pero necesarias, mientras que el 60% restante son desperdicios. No son fáciles de identificar porque son inmateriales.
Maximizar la productividad local parece útil para tus propios KPI, pero se convierte en un desperdicio para los KPI de la empresa. Te paga la empresa, no tu departamento.
4) Las actividades están bloqueadas por limitaciones políticas y del status quo
Una buena parte de las acciones está bloqueada por limitaciones políticas, es decir, por cuellos de botella decisionales. Si además hay varios socios, el inmovilismo decisional es casi seguro. El premio de platino del inmovilismo lo reciben, sin embargo, las empresas con múltiples socios y generaciones diferentes: ¡abre los ojos!
Por último, el mantenimiento de la hegemonía de la propia posición jerárquica (status quo): si una acción implica el cambio de actividades en ciertos niveles jerárquicos, estadísticamente buscarán obstaculizar la ejecución.
Esto ocurre generalmente porque el beneficio es para la empresa, mientras que el individuo podría sufrir una pérdida. Así que, la persona en posición de hegemonía tiende a protegerse a costa de la empresa.
5) El bienestar causa inmovilismo
Griegos y romanos ya habían entendido el problema hace mucho tiempo: el bienestar causa pereza. La pereza, el inmovilismo.
Aunque ya no existe el bienestar de los años 60-80, la inercia cultural se ha mantenido inalterada. Además, entra en juego el síndrome de todo va bien.
6) Las personas pierden tiempo en soluciones complejas e irrealizables
Como se ha visto en otros artículos, nuestro país es particularmente propenso a la protección de la hegemonía (status quo), un fenómeno acentuado en caso de recesiones económicas.
Cuando el status quo no puede garantizarse con barreras económicas y de clase, las personas tienden a crear distanciadores psicológicos entre otros individuos mediante palabras altisonantes, desahogando sus instintos en proyectos demasiado ambiciosos, complejos y, a menudo, irrealizables.
7) La cultura del asistencialismo empuja a las personas hacia una solución externa (que nunca llega)
Ciertas culturas del mundo, y en particular la italiana, se centran mucho en el asistencialismo: un Mesías que protege a todos, independientemente del propio desempeño.
Este mecanismo es útil para mantener el control de las masas, a cambio de un trabajo desmotivador y mediocre.
La espera de un salvador externo elimina la capacidad ejecutiva del individuo por parte de su propio trabajo.
8) Las personas evitan ensuciarse las manos
PC, e-mails, reuniones, informes, llamadas y discursos, pero nadie que vaya físicamente a cambiar las cosas.
Esto crea una manada de “espectadores”, pero ningún “actor” involucrado en ejecutar físicamente las actividades acordadas.
9) Las personas ya no toman decisiones
Como vimos en un artículo anterior (lo encuentras aquí Por qué los gerentes de hoy NO saben tomar decisiones: 5 causas + SOLUCIÓN | Programa Socrate®), tomar decisiones se ha vuelto prácticamente imposible.
La incapacidad para decidir bloquea el proceso ejecutivo: si ni siquiera se decidió qué hacer, seguramente resultará imposible ejecutarlo.
El tiempo para tomar decisiones se suma al lead time total para llevar a cabo la acción.
10) La hormona de la motivación ha sido drenada por la tecnología
Los medios no hablan de esto porque aprovechan esta debilidad humana, pero la hormona de la motivación, la dopamina, ha sido extraída por la tecnología (en particular, por los smartphones).
Vídeos, imágenes, contenidos digitales en rápida sucesión, desencadenan la liberación de dopamina. Pero como todas las cosas, también la dopamina se agota y requiere tiempo para que el cerebro la recree.
Si entre un “desplazamiento” y el siguiente hay que hacer tareas, resulta prácticamente imposible para el cuerpo humano, porque le falta “combustible” que lo motive a moverse.
Esa es la razón por la que todo se ha ralentizado (o, peor aún, se ha detenido) en los últimos 15 años.
SOLUCIÓN
El primer impacto con los métodos de ejecución suele ser traumático. A la persona le cuesta interiorizar el enfoque porque pone en duda también su trabajo doméstico: si en la empresa una actividad se cierra en 1 mes, ¿por qué en casa una actividad de una entidad similar requiere 6 meses?
“Superada” esta dicotomía, todas las personas descubren una forma nueva de trabajar (y a menudo, de vivir).
El método de gestión para reducir los lead time de ejecución es el 4DEx.
El 4DEx es una metodología estructurada, pero sencilla, para definir los objetivos correctos para la empresa, la gestión visual para compartir la productividad de los procesos, mediciones para estratificar los datos de manera visual y simple, pero sobre todo, un método estándar para rastrear acciones y responsabilidades, además de un enfoque de seguimiento periódico de los resultados de las propias acciones realizadas.
De este modo, las personas se orientan hacia objetivos comunes y pueden identificar de inmediato la eficacia de sus propias acciones.
