• Titular - Tienes que poner en orden la empresa porque es un desastre: el volumen de ventas se me esfumó entre las manos en el giro de unos pocos meses…
  • Yo - ¿Cuál es el % del volumen de ventas generado por tus nuevos productos?
  • Titular - ¿Pero qué nuevos productos… vendemos lo mismo desde hace 20 años!
  • Yo - Entonces estás en una situación segura…

Los fracasos empresariales llegan de repente: no dan avisos, no hay preavisos. Todo termina de una vez.

El proceso es tan estable y estandarizado que sigue reglas precisas que se pueden prever con antelación suficiente.


LOS 5 INDICIOS DEL FRACASO

El apoyo estratégico que ofrecemos a muchas empresas y el análisis minucioso de casos de estudio en todo el mundo ha permitido catalogar las principales causas de los fracasos.

Los 5 indicios son:

1) Gestión diaria de emergencias constantes

Si cada día resuelves problemas, tus ojos estarán siempre mirando hacia abajo. Equivale a conducir el automóvil mirando a pocos centímetros detrás del capó: estrellarse contra un muro resultará inevitable.

Este bucle infinito no deja espacio para innovar, o incluso, más simplemente, para pensar.

2) Ausencia de un proceso de desarrollo del futuro

Jeff Bezos planifica hoy lo que el grupo Amazon hará dentro de 3 años. En cambio, muchos empresarios están intentando mover las cargas sobre los camiones. La visión limitada no permite innovar su modelo de negocio: esto implica facturación potencial hoy, pero con seguridad no mañana.

3) Confiar en indicadores de vanidad

Los indicadores de vanidad son bonitos, como por ejemplo la facturación, pero son mezquinos: útiles para el dickfighting entre empresarios (lucha por el status quo), pero inútiles para la longevidad de la empresa.

Los indicadores de vanidad, como ventas y facturación, se anulan en pocos meses en cuanto el ciclo de vida del producto/servicio se está agotando, aunque puedan haber sido grandiosos poco tiempo antes.

El deterioro repentino deja a todos con la boca abierta. Sin embargo, otros indicios señalaban el problema desde hacía mucho tiempo, pero generalmente no se miden ni se tienen en cuenta.

4) Clima laboral deteriorado

Si en la empresa hay 2 frentes (operativos contra todos los demás), la empresa probablemente haya entrado en su tercera fase, es decir, la fase final del declive. Recuperar la situación en esta etapa es a menudo muy difícil, por no decir imposible.

Los indicios son muchos: quiet quitting, sindicatos, huelgas, ninguna idea de mejora desarrollada, mala comunicación, baja valoración del liderazgo, etc.

5) Flujo de caja en descenso

Muy a menudo el volumen de ventas aumenta y el flujo de caja disminuye (por no decir que es negativo). Luego podríamos mirar también el margen y el ROI, pero ya tendríamos todos los números disponibles para identificar la presencia de un problema.

Mide tu flujo de caja y si ves un deterioro continuo durante al menos 1 año, entonces la empresa ha entrado en su fase de declive.


SOLUCIÓN

La única solución lista para usar para garantizar la longevidad de tu empresa es el uso de un Modelo de Excelencia como Programa Sócrates®. La creación de procesos específicos (si no existen) y la alineación de los existentes con las mejores prácticas de la mejor gestión empresarial del mundo, permiten:

1) Orientar toda la organización al mercado

Tu empresa sobrevive si está sincronizada con el mercado, es decir, con los clientes. Puede parecer obvio, pero muchas empresas todavía trabajan en push, mientras que la lógica correcta el pull.

La alineación de proceso, personas y objetivos permite focalizar siempre los recursos en la dirección correcta y evitar dispersión.

2) Garantizar la rentabilidad a largo plazo

Un sistema simple, probado, estandarizado y consolidado, para medir la rentabilidad empresarial, permite establecer un proceso de gobernanza fácil y accesible para cualquier empresa, de cualquier entidad.

No hacen falta 2000 KPI: bastan solo 4 indicadores económico-financieros y los 4 indicadores operativos correspondientes que los influyen.

3) Innovar continuamente el producto/servicio y los procesos internos

La supervivencia a largo plazo de cualquier empresa depende exclusivamente de su proceso de innovación del modelo de negocio. Nota importante: la innovación NO es tecnológica y no se necesitan capitales que invertir, como se promueve cada día en los distintos canales de comunicación.

La innovación se encarga de mejorar la propuesta de valor y todos los demás aspectos del modelo de negocio.

Una innovación continua permite un volumen de ventas constante a largo plazo y siempre regenerado, sin estancamientos ni sorpresas.


CONCLUSIÓN

El tejido económico está muy debilitado y las previsiones indican un aumento importante de los fracasos. Es nuestra (y tu) responsabilidad evitar este deterioro económico.

Actúa lo antes posible sobre tu empresa para prevenir el desastre y garantizar el bienestar para tu familia, para tus empleados y para todo el país.